Comienza la cuenta atrás
Los fumadores somos perseguidos, malmirados y maljuzgados.
Vale que cuando yo comencé a fumar ya sabía que era un vicio caro (por entonces, veinte duros el paquete, Dios mío de mi alma qué vieja soy) y ya en la tele salían de vez en cuando médicos hablando de cáncer, de pulmones negros y de macabras estadísticas. Vale que estoy dejando de fumar prácticamente desde que empecé a hacerlo... pero... a veces uno sabe las consecuencias de las cosas y no obstante se aventura, por que sí, no le des más vueltas.
No pienso claro. Hoy no pienso claro.
Bajo el sempiterno lema "esta vez es de verdad", he decidido comprar filtros "mini mini targard" para ver cuánta nicotina me meto entre pecho y espalda y como hoy, a estas horas de dios, ya he perdido la cuenta de los cigarrillos que llevo fumados, bajo el también conocido slogan "mañana mismo empiezo" comenzaré por contar el número de cigarrillos para empezar a reducir, aunque sólo sea porque me sale a tres euros el paquete y esto es una ruina.
A ver qué tal va esta vez el proceso.
