Monday, January 09, 2006

A la fuerza ahorcan

La ley anti-tabaco impone autocontrol. Los turnos de siete horas no son fáciles de soportar. Cuando no hay trabajo me paso las horas sombreando puzles japoneses y comiendo pipas. El primer día mi jefa se apiadó de mí y me pidió que bajara a comprarle la merienda. El segundo día una compañera y yo nos fumamos un piti a medias en el cuarto del café con la ventana abierta y medio cuerpo fuera, como dos adolescentes. Ayer entré en tres cafeterías y no dejaban fumar en ninguna. Proximamente tengo un turno de doce horas y no sé lo que haré... pero me parece que solo hay un modo de soportarlo: dejarlo de verdad. Aunque me jode que el gobierno me obligue... hijos de puta. (mmm, me parece que esta actitud no es la adecuada.
Hoy fumé 39 cigarrillos y llevo 18 horas despierta.... ¿que cuándo duermo? ... eso es otro cantar. Pero sé que si durmiera el doble, fumaría la mitad.